Copio la entrada del blog de pisito en madrid porque me ha hecho gracia
28 May 2010
El pasado 18 de Mayo nos invitaron, a Dulce y a mí, a LOCatamos LIVE Gin & Tonics, una cata de gin&tonics fuera de serie. Al principio no sabía qué esperar pero movido por la curiosidad me embarqué en esta curiosa cata en la que aprendí la cultura de la ginebra. Al igual que la tónica, no sabía que tenían tanta historia y su elaboración podía dar tanto juego. Además de agudizar el sentido del olfato y del gusto para poder desvelar sus secretos, aprendimos muchísimo sobre la evolución de ambos.

¿Sabías que la ginebra viene del enebro?
Oficialmente, se trata de un alcohol claro (no envejecido), aromatizado con bayas de enebro (Juniperus communis) y con otras sustancias aromatizantes conocidas como “los botánicos”. Para hacer la vida un poco más simple, se aprobó la legislación de la UE el 20 de febrero de 2008 con una nueva definición detallada de todos los tipos de ginebra.
Todas las ginebras se hacen con alcohol etílico. El alcohol etílico utilizado en ginebra, debe ser destilado según las normas mínimas contempladas en los reglamentos comunitarios de bebidas espirituosas. En todos los tipos de ginebra el aroma predominante debe ser el enebro, y deben contar con una graduación mínima de 37,5% vol. Según la legislación de la UE hay tres tipos de ginebra: London Dry (alcohol de muy alta calidad, no tiene color, y está elaborada solamente con aromas naturales) Ginebras destiladas (alcohol de muy alta calidad, ingredientes “botánicos” naturales pero puede tener colorantes y aromas artificiales) y Ginebra (alhocol de calidad normal, se puede colorear y solamente usa aromas artificiales)
La cata empezó hablando sobre la historia de la ginebra. De dónde sale, como se realiza, qué pasa cuando envejece, cómo va adquiriendo aromas… La ginebra surge en Holanda con un fin medicinal y debido a su mal sabor se le “aderezaba” con hierbas. Llegó a Inglaterra durante la guerra de los 30 años cuando los ingleses luchaban en los Países Bajos y se la llevaban a casa como un recuerdo de guerra. Era la “valentía holandesa”. En 1688 se convierte en bebida oficial de Inglaterra. La ginebra se hizo tan popular que se convirtió en un fenómeno social: abrían destilerias por todos lados y el alcoholismo se convirtió en un problema muy serio. Comenzaron a añadir más y más impuestos a las destilerías, que sirvió como filtro para que sólo sobrevivieran las mejores.

Comenzamos la cata. Abrimos la primera botella de tónica, en este caso Fever Tree. Se trata de una de la tónicas de más calidad. Al olerla se podían notar los cítricos como el limón aunque al probarla se tornaban más a la naranja, terminando con un punto amargo. Por otro lado probamos la Fentimans, radicalmente distinta a la anterior. Aunque predominaban los cítricos y el amargor final, me pareció mucho menos seca y con un punto más dulce.
¿Sabías que la combinación de la ginebra y la tónica tiene origen medicinal?
Otra de las razones para la aceptación social de la ginebra fue que en la década de 1860, encontró su pareja perfecta: la tónica. Al igual que la ginebra, la tónica tuvo un origen medicinal. Se desarrolló en la práctica de prescribir una preparación derivada del aplastado de la corteza de árbol de la quina, conocida para tratar la malaria en los trópicos. A esta preparación, para hacerla más sabrosa, los británicos, en la India, añadieron azúcar al agua. Pronto se dio cuenta un genio, que mezclada con ginebra, la combinación entraba mucho mejor.
Una vez cogido el punto a ambas tónicas pasamos a las ginebras. La cata la hicimos con dos dedos de ginebra, detectando los sabores con la ginebra pura, luego con una reducción de agua y finalmente probándola. Catamos 7 ginebras distintas y se pudieron apreciar una infinidad de matices:
- G-Vine: sin duda alguna mi preferida. El alcohol de esta ginebra viene de la destilación de la uva y destaca mucho el aroma floral. Cuando lo pruebas comienzan a salir los “botánicos” como la regaliz o la pimienta.
- Martin Miller: una ginebra con un sabor mucho más fuerte y un final duradero. Más terrosa que la anterior y donde destacan los cítricos.
- Gin Mare: nacida en Barcelona destaca por su aroma a albahaca, romero y tomillo. En boca siguen permaneciendo pero entremezcladas con los puntos cítricos.
- Bulldog: la que menos me gustó. El olor era mucho más fuerte que el resto y no podías distinguir gran cosa en cuanto a aromas. El sabor por el contrario era distinto, más suave y armonioso. ¿Perro ladrador, poco mordedor?
- Citadelle: la ginebra más curiosa. Estaba compuesta por 19 especialidades diferentes de botánicos por lo que cada vez que la olías podías sacar un aroma distinto. Además tiene un final bastante duradero y fresco.
- Tanqueray Ten: probablemente sea la ginebra más conocida y la más vendida. Sinceramente su elevada graduación me pareció que bloqueaba los aromas. En boca y con reducción de agua, resaltaban mucho los cítricos y ganaba pero aún así fue de las que menos me gustó junto con la Bulldog.
- Magellan: su color azul llama muchísimo la atención. Se destaca por las especies en nariz y boca, resaltando la canela o el cardomo.

Después de instruirnos en el arte de los aromas y sabores de la ginebra, pasado a preparar nuestro Gin&Tonic con la tónica y la ginebra que más nos había gustado. Yo cogí la combinación entre Fentimans y G-Vine. Los pasos a seguir para servir un buen Gin&Tonic son los siguientes:
- Llenar una copa de boca ancha con piedras grandes de hielo y enfriar la copa.
- Retirar el exceso de agua de la copa.
- Añadir la ginebra al gusto (entre 3,5 y 5ml).
- Realizar el “twist” de lima: exprimir el aceite esencial y remover.
- Para que mantenga la burbuja, añadir tónica sobre una piedra de hielo.
- Pasar el “twist” por el borde del vaso y lanzarlo al interior.
Muchas gracias a LOCatamos y a Idoia por esta genial experiencia y espero poder asistir a la siguiente.