Bueno, la historia de San Genarín la he encontrado tan extraña y rocambolesca que me ha sorprendido por su poco rigor histórico pero aún así hay que reconocer que tiene su gracia.
El finde pasado estuve en la ciudad de León, friqueando como siempre, y cuando me enteré de esta historia quise compartirla con vosotros. Casi mejor echarle un vistazo al enlace de la wikipedia que es bastante completito pero os voy a hacer un resumen.
Genarín, pellejero de profesión y aficionado a la buena vida: orujo, mújeres, burdeles y juegos de cartas; fue un hombre muy conocido en los ambientes más bohemios del León de principios del siglo XX. Durante la madrugada del jueves al viernes santo, mientras Genaro realizaba sus necesidades fisicas (¡MEAR!) fue atropellado por el primer camión de basura de la ciudad.
Tras su muerte, un grupo de cuatro personas llamados Evangelistas decidió que esa figura tan singular no podía perderse en el limbo del olvido. Estas cuatro personas eran un árbitro de fútbol, un taxista, un poeta y un hombre de familia. En la noche de Jueves Santo de 1930 estos hombres se reúnen para recorrer las calles que el bueno de Genarín solía transitar, visitando las tascas y burdeles que éste frecuentaba.
Pero lo que realmente importa aquí son los cuatro milagros que se le atribuyen a Genarín.
- La redención de la prostituta que lo encontró muerto que dejó la prostitución y se volvió a su Lugo natal.
- La primera y única victoria de la Cultural Leonesa gracias a que los evangelistas de Genarín deciden bendecir el campo de juego con orujo la noche anterior.
- Un enfermo de riñón que sufría un terrible dolor decidió echar una meada en la murralla justo en el lugar donde falleció Genarín y después tuvo un gran alivio a sus dolores.
- El ladrón de ofrendas sufre el castigo de Genarín cuando al trepar la muralla para robar las ofrendas de los devotos le hizo resbalar y romperse una pierna por lo que no robo más.


